jueves, 12 de marzo de 2015

Donde Termina el arcoíris - Epílogo


Epílogo
Rosie leyó la carta por la que parecía la millonésima vez en su vida, la dobló cuidadosamente y volvió a meterla en el sobre. Sus ojos recorrieron la colección de cartas, tarjetas de felicitación, e-mails impresos, conversaciones de chat impresas, faxes y notas manuscritas de cuando era colegiala. Había cientos de papeles desparramados por el suelo, y cada uno contaba su propia historia de triunfo o tristeza, cada carta representaba una etapa de su vida.
Las había guardado todas.
Estaba sentada en la alfombra de piel de borrego delante de la chimenea de su habitación en Connemara y siguió contemplando el despliegue de palabras que tenía ante sí. Su vida en tinta y papel. Había pasado la noche entera releyéndolas, le dolía la espalda de estar encorvada y le escocían los ojos. Le escocían por el cansancio y las lágrimas.
Personas a las que había amado habían cobrado vida durante aquellas horas al leer sus temores, emociones y pensamientos, personas que una vez habían sido reales, pero que ahora ya no formaban parte de su vida. Amigos que llegaron y se fueron, compañeros de trabajo, compañeros de estudios, amantes y familiares. Aquella noche había revivido su vida entera en cuestión de horas.
Sin que se diera ni cuenta, el sol había salido y las gaviotas revoloteaban por el cielo gritando excitadas al embravecido mar que les procuraba alimento. Las olas se estrellaban contra las rocas y amenazaban con adentrarse en la tierra. Nubes grises colgaban como volutas de humo frente a su ventana, demorándose pese a que el chubasco matutino ya había cesado.
Los delicados tonos de un arco iris recién formado se alzaban desde el pueblo dormido, se expandían por el cielo del amanecer y se hundían en el campo, enfrente de Casa Amapola. Una visión vibrante de rojo de manzana acaramelada, crema, albaricoque, aguacate, jazmín, rosa y azulete contra el cielo gris. Tan cerca que Rosie quería alargar el brazo para tocarlo.
La campanilla del mostrador de abajo sonó ruidosamente. Rosie chasqueó la lengua y miró la hora: las seis y cuarto.
Había llegado un huésped.
Se puso de pie lentamente con una mueca de dolor por haber estado agachada en la misma postura durante horas. Se agarró al poste de la cama y se levantó. Poco a poco estiró la espalda.
La campanilla sonó otra vez.
Las rodillas le crujieron.
—¡Ya voy! —contestó procurando disimular la irritación de su voz. CECELIA AHERN Había sido una tonta quedándose en vela toda la noche para leer aquellas cartas. Le esperaba una jornada bastante movida y no podía permitirse estar cansada. Cinco huéspedes se marchaban y otros cuatro vendrían poco después. Había que limpiar las habitaciones, lavar las sábanas y hacer las camas de los nuevos, y ni siquiera había empezado a preparar el desayuno. Donde termina el Arco Iris - 319 -
Había sido una tonta quedándose en vela toda la noche para leer aquellas cartas. Le esperaba una jornada bastante movida y no podía permitirse estar cansada. Cinco huéspedes se marchaban y otros cuatro vendrían poco después. Había que limpiar las habitaciones, lavar las sábanas y hacer las camas de los nuevos, y ni siquiera había empezado a preparar el desayuno.
Pasó de puntillas con sumo cuidado entre el lío de cartas desparramadas alrededor de la alfombra procurando no pisar aquellos papeles tan importantes que había conservado toda su vida.
La campanilla volvió a sonar.
Puso los ojos en blanco y maldijo para sí. No estaba de humor para huéspedes impacientes. No cuando no había dormido ni un instante.
—¡Un momentito! —gritó alegremente, agarrándose a la barandilla para bajar la escalera más aprisa.
Se golpeó un dedo del pie contra una maleta dejada tontamente junto al primer escalón. Al tropezar salió despedida hacia delante y entonces una mano la sostuvo con firmeza por el brazo para que recobrara el equilibrio.
—Lo siento mucho —se disculpó el hombre, y Rosie levantó la cabeza de golpe.
Rosie miró al hombre que tenía delante. Casi un metro ochenta, de pelo moreno con canas en las sienes. Tenía la piel cansada y arrugada alrededor de los ojos y la boca. Tenía los ojos cansados, como lo estarían los de cualquiera que hubiese conducido cuatro horas hasta Connemara después de un vuelo de cinco horas. Pero aquellos ojos brillaban y refulgieron al humedecerse.
Los ojos de Rosie también se humedecieron. Notó que le apretaban el brazo con más fuerza.
Era él. Finalmente era él. El hombre que había escrito la carta final que había leído aquella mañana, rogándole una respuesta.
Naturalmente, después de recibirla, no había tardado nada en contestar. Y mientras el silencio mágico volvía a envolverlos cincuenta años después, lo único que pudieron hacer fue mirarse a los ojos.
Y sonreír. CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris -

Donde Termina el arcoíris - Capítulo 50

Capítulo 50

Tiene un mensaje instantáneo de: KATIE

KATIE: ¡Feliz cumpleaños, mamá! ¿Qué se siente a los cincuenta?

ROSIE: Calor.

KATIE: ¿Vuelves a tener sofocos?

ROSIE: Sí. ¿Qué se siente con casi treinta y uno? ¿Hay algún indicio de que mi única hija vaya a sentar cabeza, consiga un empleo decente y me dé nietos?

KATIE: Hmmm... No estoy segura, aunque esta mañana había un chiquillo haciendo castillos de arena en la playa y por primera vez en mi vida me pareció mono. Quién sabe, igual termino amoldándome a la manera de pensar del resto del mundo.

ROSIE: Bueno, eso suena esperanzador. Pensaba que tendría que renunciar a mi sueño, pero me has dado esperanza. Quizá podré comenzar a decirle a la gente que realmente tengo una hija.

KATIE: Muy graciosa. ¿Cómo va el hotelito?

ROSIE: Lleno, gracias a Dios. Estaba actualizando la página web cuando he recibido tu mensaje. Ahora Casa Amapola tiene siete habitaciones con baño.

KATIE: Ya lo sé y no me extraña, por qué el sitio es genial.

ROSIE: Es PORQUE, no POR QUÉ.

KATIE: Perdona, es que los DJ no tenemos que saber escribir. AY, DIOS MÍO, ¡casi se me olvida contártelo! ¡No entiendo cómo no te lo he dicho enseguida! ¡Nunca adivinarás a quién me encontré anoche en el club!

ROSIE: Bueno, si nunca voy a adivinarlo, creo que no quiero jugar a este juego.

KATIE: ¡¡A Toby Flynn!!

ROSIE: ¿Quién es, un antiguo novio?

KATIE: ¡Mamá! ¡Toby Flynn! ¡Toby!

ROSIE: No creo que repetir su nombre vaya a servir de gran cosa.

KATIE: ¡Mi mejor amigo del cole! ¡Toby!

ROSIE: ¡Oh, señor! ¡Toby! ¿Cómo está?

KATIE: ¡Muy bien! Trabaja como dentista en Dublín, tal como deseaba, y está pasando quince días de vacaciones aquí, en Ibiza. ¡Fue muy extraño verlo después de diez años, pero no ha cambiado nada!

ROSIE: Cuánto me alegro. Dile que he preguntado por él, ¿lo harás?

KATIE: Claro. Me dijo un montón de cosas maravillosas sobre ti. En realidad he quedado con él esta noche. Iremos a cenar.

ROSIE: ¿Es una cita?

KATIE: ¡No! Cómo voy a tener una cita con Toby. ¡Es Toby! Sólo vamos a ponernos al CECELIA AHERN día. Donde termina el Arco Iris - 313 -



día.

ROSIE: Lo que tú digas, querida Katie.

KATIE: ¡Francamente, mamá! No puedo salir con Toby: era mi mejor amigo. Sería muy raro.

ROSIE: No veo que haya nada malo en salir con tu mejor amigo.

KATIE: ¡Mamá, sería como si tú salieras con Alex!

ROSIE: Bueno, eso también me parecería perfectamente normal.

KATIE: ¡Mamá!

ROSIE: ¿Qué? ¿A qué vienen tantos aspavientos? Da igual. ¿Has hablado con Alex últimamente?

KATIE: Sí, ayer mismo. Vuelve a estar en el diván, por decirlo de alguna manera. Bethany está volviendo a hacerle la vida imposible. La verdad, pienso que los dos están siendo unos idiotas al esperar a que Theo se vaya a la universidad.

ROSIE: Bueno, para empezar los dos fueron unos idiotas por casarse. Aunque ya sabes cómo es Theo, Katie: un blandengue. La separación de sus padres le romperá su corazoncito. Claro que tendrá que enfrentarse a la realidad desde la facultad de Bellas Artes de París, y no entiendo por qué piensan que así lo encajará mejor.

KATIE: Cuanto antes, mejor. Esa pareja no pega ni con cola, ya lo he dicho mil veces. Josh dice que se muere de ganas de que se separen. No soporta a Bethany.

ROSIE: Aun así, han durado más de lo que todo el mundo pensaba. Saluda a Josh de mi parte.

KATIE: Lo haré. Bueno, voy a contarle a Alex lo de Toby. ¡No dará crédito! ¡No trabajes más de la cuenta, mamá, es tu cumpleaños!



Tiene un mensaje instantáneo de: KATIE

KATIE: Hola, Alex.

ALEX: Hola, queridísima ahijada. ¿Cómo estás y qué quieres?

KATIE: ¡Estoy bien y no quiero nada!

ALEX: Las mujeres siempre queréis algo.

KATIE: No es verdad y lo sabes.

ALEX: ¿Cómo está mi hijo? Espero que trabajando duro.

KATIE: Al menos sigue con vida.

ALEX: Bien. Dile que me llame más a menudo. Aunque me gusta mucho que me mantengas informado, estaría bien que él mismo me hablara sobre su vida.

KATIE: Lo entiendo, se lo diré. En fin, el motivo de este mensaje es decirte que nunca adivinarás a quién me encontré anoche en el club.

ALEX: Si nunca voy a adivinarlo, creo que no quiero jugar a este juego.

KATIE: ¡Es exactamente lo que ha dicho mamá! Da igual, ¡¡¡me encontré con Toby Flynn!!!

ALEX: ¿Es un ex novio o un famoso? Dame una pista.

KATIE: ¡Alex! Francamente, tú y mamá estáis perdiendo memoria con la edad. ¡Toby CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 314 -



es mi mejor amigo del cole!

ALEX: ¡Ah, ese Toby! Caray, eso sí que es regresar del pasado. ¿Cómo está?

KATIE: Bien. Trabaja como dentista en Dublín y está pasando un par de semanas de vacaciones aquí, en Ibiza. Me preguntó por ti.

ALEX: Estupendo, bueno, dale recuerdos si vuelves a verlo. Era un buen chico.

KATIE: Descuida. En realidad voy a verlo esta noche. Hemos quedado para cenar.

ALEX: ¿Tenéis una cita?

KATIE: Oye, ¿qué os pasa a ti y a mamá? Era mi mejor amigo. No podría salir con él.

ALEX: No seas estúpida. No hay nada de malo en salir con un amigo íntimo.

KATIE: ¡Mamá también ha dicho eso!

ALEX: ¿En serio?

KATIE: Sí, de modo que he intentado ponérselo en perspectiva y le he dicho que sería como si saliera contigo.

ALEX: ¿Y qué ha contestado a eso?

KATIE: Me parece que no le ha desagradado del todo la idea. Así que ya sabes, Alex, si alguna vez sacas tu perezoso trasero de esa casa que tienes, al menos hay una mujer que te acogerá. Ja, ja.

ALEX: Ya...

KATIE: Jesús, Alex, anímate. Bueno, te dejo, que tengo que arreglarme para la cena.



Tiene un mensaje instantáneo de: ROSIE

ROSIE: Hola, vieja, ¿qué estás haciendo?

RUBY: Estoy sentada en mi mecedora, tejiendo. ¿Qué más? No, Gary, María y los niños acaban de irse y estoy reventada. No puedo correr tras ellos como solía.

ROSIE: ¿Acaso quieres realmente ir tras ellos?

RUBY: No, y los músculos agarrotados son una excusa perfecta para no jugar al escondite. ¿Qué andas haciendo tú?

ROSIE: Tomándome un respiro. Llevo horas quitando el polvo que dejaron los paletas. Francamente, ¿es que no han oído nunca la palabra «aspiradora»?

RUBY: No, y yo tampoco. ¿Es un invento nuevo? ¿Cómo ha quedado el ala nueva?

ROSIE: Es fantástico, Ruby, ahora tendré mucha más intimidad. Puedo quedarme en mi parte de la casa y los huéspedes en la suya. He decorado una habitación siguiendo tus gustos para que sea la tuya cuando vengas. Dime cuándo vas a venir. Esta noche salgo con Sean.

RUBY: ¿Otra vez? Bueno, no sé de qué me extraño, empieza a ser habitual.

ROSIE: Es un hombre encantador y estoy muy a gusto con él. Aunque la casa siempre esté llena de extraños, a veces me siento sola y resulta agradable reunirse con alguien de vez en cuando.

RUBY: Sé a qué te refieres. Parece todo un caballero.

ROSIE: Lo es.

RUBY: Me he enterado de que el matrimonio de Alex se ha acabado.

ROSIE: Ruby, ¿cómo va a terminar ese matrimonio si a duras penas puede decirse que CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 315 -



comenzara? Desgraciadamente para él.

RUBY: ¿Qué sientes?

ROSIE: Me apeno por él. Me alegro por él.

RUBY: Ahora puedes decirme la verdad. ¿Qué sientes realmente?



De: Katie

Para: Rosie

Asunto: Oh, mamá

Oh, mamá.

Oh, Dios mío, mamá.

Ha ocurrido algo de lo más extraño.

No me había sentido tan... rara en toda mi vida.

Ayer pasé la noche más increíble de mi vida. Me encontré con Toby y fuimos a cenar al restaurante Raúl, en la parte vieja de la ciudad. Para llegar allí tuvimos que subir por una cuesta muy empinada de adoquines donde vi a las mujeres de aquí, vestidas de negro de la cabeza a los pies, sentadas en sillas de madera delante de sus casas para disfrutar del fresco y el silencio del atardecer.

El restaurante sólo tenía unas pocas mesas y como éramos los únicos turistas, me sentí un poco intrusa, pero la gente que lo lleva es muy simpática y el ambiente muy cordial. Por desgracia, mi trabajo no me deja disfrutar con frecuencia de esta parte de la isla.

El director del hotel de Toby fue quien le recomendó el sitio y desde luego acertó: estábamos en lo alto de una colina con la isla a un lado y el mar al otro. El aire era templado, las estrellas titilaban, un hombre tocaba el violín en un rincón. Parecía una escena sacada de una película, sólo que era mucho mejor porque era real y me estaba ocurriendo a mí.

Charlamos y charlamos durante horas hasta mucho después de haber terminado la cena y finalmente, hacia las dos de la madrugada, nos pidieron que nos marcháramos. Me parece que no me había reído tanto en mi vida. ¡Seguimos conversando mientras paseábamos por la playa y había algo mágico en el aire! Hablamos de los viejos tiempos y nos pusimos al corriente de los nuevos.

Mamá, no sé si fue cosa del vino, del calor, de la comida o de mis hormonas, pero anoche se desataron fuerzas misteriosas. Toby me tocó el brazo y... no sé, fue como si me pasara la corriente de la cabeza a los pies. Tengo casi treinta y un años y nunca había sentido algo así. Y entonces se hizo el silencio. Un silencio realmente extraño. Nos miramos el uno al otro como si nos estuviéramos viendo por primera vez. Era como si el mundo hubiese dejado de dar vueltas sólo para nosotros. Un silencio extraño y mágico.

Entonces me besó. Toby me besó. Y fue el mejor beso que me han dado en treinta años. Y cuando separamos los labios mis pestañas se abrieron despacio y lo vi mirándome fijamente como si estuviera a punto de decirme algo. Y en el más puro estilo Toby me dijo: «Apuesto a que había pimiento en tu comida». CECELIA AHERN Hoy nos hemos pasado el día entero juntos y sólo de pensar que volveré a verlo esta noche se me hace un nudo en el vientre. El corazón me late con tanta fuerza que las vibraciones prácticamente hacen que el guardapelo me golpee el pecho. Ahora sé a qué se referían mis amigas cuando intentaban describirme esta sensación. Es tan buena que es indescriptible. Papá no ha parado de burlarse de mí por pasarme el día sonriendo como una boba. Donde termina el Arco Iris - 316 -



Qué bochorno.

Me llevé las manos a los dientes de inmediato, recordando las bromas que siempre me hacía a propósito de la comida que se me quedaba pegada en los aparatos. Pero él me cogió las manos, me las apartó suavemente de la boca y me dijo: «No, esta vez lo he saboreado».

Por poco me fallan las rodillas. Me resultaba muy extraño que fuese Toby quien me estaba besando, pero por otra parte me parecía lo más natural del mundo y creo que justamente por eso me resultaba tan extraño, no sé si sabes qué quiero decir.

Hoy nos hemos pasado el día entero juntos y sólo de pensar que volveré a verlo esta noche se me hace un nudo en el vientre. El corazón me late con tanta fuerza que las vibraciones prácticamente hacen que el guardapelo me golpee el pecho. Ahora sé a qué se referían mis amigas cuando intentaban describirme esta sensación. Es tan buena que es indescriptible. Papá no ha parado de burlarse de mí por pasarme el día sonriendo como una boba.

¡Toby me pidió que me mudara de nuevo a Dublín, mamá! No para vivir con él, por supuesto, sino sólo para que estemos más cerca. Y creo que lo voy a hacer. ¿Por qué diablos no? Me liaré la manta a la cabeza y saltaré al vacío y todos esos tópicos y ya veremos dónde aterrizo. Pues si no sigo este sentimiento ahora mismo, ¿quién sabe dónde estaré dentro de veinte años?

¿Te parece una locura? ¡Menudas veinticuatro horas acabo de pasar!

De: Rosie

Para: Katie

Asunto: ¡Sí!

¡No es ninguna locura, Katie! ¡De verdad que no es ninguna locura! Disfrútalo, cielo. Disfruta cada segundo de ello.

De: Katie

Para: Alex

Asunto: ¡Enamorada!

¡Mamá llevaba razón, Alex! ¡Te puedes enamorar de tu mejor amigo! ¡Ya he hecho las maletas y me voy de vuelta a Dublín con el corazón lleno de amor y esperanza y la cabeza llena de sueños! Mamá siempre me hablaba del silencio que experimentó hace años. Decía que cuando sintiera ese silencio con alguien significaría que estaba con «mi hombre». ¡Estaba empezando a pensar que se lo había inventado, pero resulta que no! ¡Este silencio mágico existe!

Tiene un mensaje instantáneo de: ALEX

ALEX: Phil, ella también notó el silencio.

PHIL: ¿Quién, qué, dónde, cuándo?

ALEX: Rosie. Ella también sintió ese silencio años atrás. CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 317 -

PHIL: Vaya, el temible silencio nos ataca de nuevo, ¿eh? Hacía años que no te oía hablar de él.

ALEX: ¡Sabía que no eran figuraciones mías, Phil!

PHIL: Muy bien. ¿Y qué haces hablando conmigo? Sal de internet, idiota, y coge el teléfono. O el boli.



ALEX se ha desconectado.

Querida Rosie:

Sin tú saberlo di este mismo paso hace muchos años. Nunca llegaste a recibir aquella carta y me alegro, porque desde entonces mis sentimientos han cambiado radicalmente. Se han intensificado día tras día.

Iré directo al grano porque, si no digo lo que tengo que decir enseguida, me temo que no lo diré nunca. Y necesito decirlo.

Hoy te amo más que nunca; mañana te amaré aún más. Te necesito más que nunca, te deseo más que nunca. Soy un hombre de cincuenta años que se aproxima a ti como un adolescente enamorado y te pido que me des una oportunidad y que me correspondas.

Rosie Dunne, te amo con todo mi corazón. Siempre te he amado, incluso cuando tenía siete años y te mentí diciendo que no me había dormido mientras montábamos guardia para espiar a Papá Noel, cuando tenía diez años y no te invité a mi fiesta de cumpleaños, cuando tenía dieciocho años y tuve que mudarme a Boston, incluso los días de mis bodas, el día de tu boda, en los bautizos, en los cumpleaños y cuando discutíamos. Te he amado a lo largo de todo este tiempo. Hazme el hombre más feliz de la tierra aceptándome a tu lado.

Contesta, por favor.

Con todo mi amor,

Alex CECELIA AHERN Estaba sentada en la alfombra de piel de borrego delante de la chimenea de su habitación en Connemara y siguió contemplando el despliegue de palabras que tenía ante sí. Su vida en tinta y papel. Había pasado la noche entera releyéndolas, le dolía la espalda de estar encorvada y le escocían los ojos. Le escocían por el cansancio y las lágrimas. Donde termina el Arco Iris - 318 -














Donde Termina el arcoíris - Capítulo 49

Capítulo 49

De: Ruby

Para: Rosie

Asunto: ¿Estás bien?

Llevo casi dos semanas sin saber de ti, debe de ser la vez que hemos estado más tiempo incomunicadas. ¿Va todo bien? Pasé a verte por el piso y Rupert me dijo que te habías marchado a Galway. Has hecho las maletas y te has ido sin despedirte: tiene que estar pasando algo. ¿Hasta cuándo tienes pensado quedarte ahí y por qué no le has dicho nada a nadie? Obviamente, el teléfono de tu madre ya no está conectado y no sabía dónde localizarte. Entiendo que seguramente necesitas un poco de tiempo para ti misma. Quedarse sin padres resulta muy duro. Por más que me queje de cómo eran los míos, me fue muy difícil asimilar su pérdida. Ya sé que siempre me lo tomo todo a guasa, pero hablo muy en serio al decirte que cuentes conmigo, Rosie, si necesitas a alguien con quien hablar, un hombro sobre el que llorar o incluso a alguien a quien gritarle.

Podría decir que lamento que hayas perdido tu empleo en el hotel, pero mentiría. Tú eras mucho mejor que ese hotel, tenías sueños más grandes que iban mucho más allá de aquellas paredes a punto de desmoronarse. Ahora tienes el mundo (una vez más) a tus pies. Por favor, dime que estás bien o me plantaré ahí para comprobarlo con mis propios ojos. Y esto no es una amenaza, es una promesa.

Bienvenidos al salón de charla de los Alegres Dublineses Divorciados. En este momento hay tres personas on-line.

DAMASOLITARIA: El tipo de mi grupo de lectura ayer me pidió para salir. En plan cita. Este fin de semana. Sólo él y yo. Pero no sé...

FLORSILVESTRE: ¿Qué es lo que no sabes?

DAMASOLITARIA: Bueno, no sé si tengo que empezar a salir con hombres otra vez. Es decir, no sé si estoy preparada, hace tan poco tiempo de lo de Tommy y tal...

FLORSILVESTRE: ¿Tan poco tiempo? ¿Tan poco tiempo? Por si no te has dado cuenta han pasado diez años desde que Tommy te abandonó.

DAMASOLITARIA: Ay, es que no lo parece.

FLORSILVESTRE: Si dejaras de quejarte y lloriquear sobre lo sola que estás, serías capaz de pensar racionalmente sobre tu vida. ¿Qué tipo del grupo de lectura es el que te ha propuesto salir?

DAMASOLITARIA: El único que hay. CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 303 -

FLORSILVESTRE: Apuesto a que las demás señoras van a perder el interés por la lectura muy pronto. La única pregunta importante que debes hacerte es: ¿tiene antecedentes penales?

DAMASOLITARIA: No, lo he comprobado.

FLORSILVESTRE: ¡Caray, si lo decía en broma! Pero al menos ahora sabes que tu televisor no se dará el piro mientras estés en el lavabo.

DAMASOLITARIA: Un lujo que la mayoría de las damas no comprenden.



SEGURA se ha conectado.

FLORSILVESTRE: Bueno, pues parece ideal para ti. No veo por qué no tendrías que salir con él. Buena suerte con tu cita.

SEGURA: DamaSolitaria, ¿tienes una cita con un hombre?

DAMASOLITARIA: Lo dices como si fuese una enfermedad.

SEGURA: ¡No, sólo estoy impresionada! ¡Pero en el buen sentido! ¡Enhorabuena!

DAMASOLITARIA: ¡Gracias! ¡Oye, has cambiado de nombre!

SEGURA: Sí. Me han concedido la anulación. ¿Veis? Ya os dije que la Iglesia tenía sentido común. Están de acuerdo en que Leonard es un gilipollas.

FLORSILVESTRE: ¡Segura! ¡Menudo cambio oírte decir algo así! No estoy segura de que la Iglesia piense exactamente eso, pero es un comienzo...

AMAPOLA: Felicidades, Segura.

SEGURA: ¡Gracias, chicas! Hacía mucho que no te asomabas por aquí, Amapola. ¿Dónde te habías metido?

AMAPOLA: He pasado las últimas semanas en la casa de Connemara. Tenía mucho en que pensar.

FLORSILVESTRE: ¿Va todo bien?

AMAPOLA: No, la verdad es que no.

SEGURA: ¿Te apetece hablarlo? A lo mejor te podemos ayudar.

AMAPOLA: Bueno, mi madre murió, me he quedado sin trabajo y no me atrevo a comunicar el «algo más» por si se valida y me provoca un ataque de nervios. Porque si resulta ser cierto, tendré que declarar oficialmente que los últimos diez años de mi vida han sido una soberana pérdida de tiempo.

DAMASOLITARIA: Todas somos expertas en ese tema. A estas alturas sabes de sobra que lo que se dice en este salón no sale de aquí. Quizá podamos aclararte un poco las ideas.

AMAPOLA: Gracias. Bien, pues allá voy... Ha caído en mis manos una carta que fue escrita poco antes de que yo cumpliera los treinta. Una carta que iba dirigida a mí, pero que no llegué a recibir nunca. Era de Alex.

DAMASOLITARIA: Uy, ¿qué decía en esa carta?

AMAPOLA: Ésta es la peor parte. Decía que me amaba.

FLORSILVESTRE: ¡Caray!

SEGURA: Oh, Dios mío.

DAMASOLITARIA: ¡No! ¿Y dónde encontraste la carta? CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 304 -

AMAPOLA: Me la entregó Comosellame. No quería seguir siendo la causa de mi soledad, dijo literalmente.

DAMASOLITARIA: ¿La había guardado todos estos años?

AMAPOLA: Sí, aunque no me preguntes por qué. Todavía no lo he comprendido. Aunque en realidad nunca acabé de entenderlo mientras estuve casada con él. Ahora mismo no puedo pensar en nada, estoy anonadada.

FLORSILVESTRE: ¿Ya has hablado con Alex?

AMAPOLA: ¿Cómo quieres que hable con él, FlorSilvestre? Sabiendo lo que sé, ¿cómo quieres que piense siquiera en él?

FLORSILVESTRE: Es muy sencillo, digo yo. ¡Acaba de decirte que te ama!

AMAPOLA: No, FlorSilvestre, me dijo que me amaba hace diez años. Antes de casarse, antes de tener a Theo. Ahora no tengo valor para hablarle. Me ha estado escribiendo y llamando, pero al pensar en esa oportunidad perdida se me hace un nudo en el estómago y soy incapaz de responder a sus mensajes.

DAMASOLITARIA: ¡Pero tienes que decirle que lo sabes!

AMAPOLA: Iba a hacerlo. Estaba entre asustada y entusiasmada. Iba a llamarlo por teléfono y a decírselo desenfadadamente para tantear el terreno, para ver qué sentía él y luego ir un poco más lejos. Pero justo esa mañana llegó su felicitación de Navidad a mi buzón. Con una foto de su esposa y sus dos hijos en el anverso, todos con jerséis de punto con motivos navideños: Theo sin los dos dientes delanteros, Josh con una sonrisa de oreja a oreja idéntica a la de su padre, Bethany dándole la mano a Alex. Y me faltó valor. ¿Qué más le dará, ahora? Está casado. Es feliz. Ya me ha olvidado, y aunque no sea así, no cabe contar con que salte de esa perfecta foto navideña por mí. La posibilidad que tuvimos Alex y yo de estar juntos se ha desvanecido, igual que esas viejas fotos nuestras que Katie lleva en su guardapelo.

SEGURA: Di que sí, Amapola, haces bien dejando a esa familia en paz.

FLORSILVESTRE: ¡Pero ella lo ama! ¡Y él le corresponde! ¡Y hoy en día todo el mundo retoca las fotos!

SEGURA: ¿Qué edad tienes ahora, Amapola, cuarenta y dos?

AMAPOLA: Sí.

SEGURA: Bien. Alex escribió esa carta hace doce años, antes de casarse. No es correcto sacarla ahora a colación. Podrías romper demasiados corazones diciéndoselo.

FLORSILVESTRE: No le hagas caso, Amapola. Coge el primer avión y ve a decirle a Alex que es el hombre de tu vida.

AMAPOLA: ¿Y si ya no siente lo mismo por mí? No he notado ninguna vibración en los últimos diez años.

SEGURA: Porque está casado. Es un buen hombre, Amapola. Se atiene a las reglas.

FLORSILVESTRE: ¡Las reglas se hicieron para saltárselas!

SEGURA: No cuando puedes hacer daño al prójimo, FlorSilvestre.

FLORSILVESTRE: No dejes que te pisoteen, Amapola. Es tu vida. Si deseas algo, tienes que ir a por ello y coger el toro por los cuernos porque nadie va a servirte en CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 305 -



bandeja lo que deseas. Las buenas chicas siempre acaban las segundas.

SEGURA: Las buenas chicas tienen conciencia y por eso duermen tranquilas. Y, además, ni siquiera hemos pensado en la posibilidad de que los sentimientos de Alex hacia Amapola hayan disminuido con el tiempo.

FLORSILVESTRE: Oye, ¿por qué no le cortamos las venas, Segura?

AMAPOLA: Lleva razón, FlorSilvestre. Tengo que cubrir todos los ángulos antes de lanzarme de cabeza. Dios, qué mareo. Bien, ¿qué pasa si le digo a Alex que he recibido su carta y sus sentimientos han cambiado? ¿Qué hago entonces? Las cosas nunca volverían a ser como antes entre nosotros, perdería a mi mejor amigo y eso no creo que pudiera soportarlo.

FLORSILVESTRE: Ya, pero ¿y si cuando le dices lo que sientes te abraza apasionadamente, aliviado de que por fin conozcas sus verdaderos sentimientos y vivís felices para siempre?

SEGURA: Sí, claro, en medio del follón del divorcio, los juicios por la custodia de los niños, una ex esposa con el corazón partido...

FLORSILVESTRE: Pero luchando por el amor verdadero.

SEGURA: Si puedes dormir tranquila haciendo eso, no lo dudes más y adelante, pero yo no podría.

FLORSILVESTRE: Pero no puede fingir que no ha sucedido nada.

SEGURA: Tu amistad con Alex seguirá siendo fuerte y la felicidad de su vida también permanecerá intacta, tal como sucedió cuando Alex no obtuvo respuesta de tu parte hace todos esos años. Siguió adelante con normalidad, como si no hubiese sucedido nada.

AMAPOLA: ¿Por qué lo hizo? Recuerdo que me preguntó por la carta y le dije que no la había recibido. ¿Por qué no se declaró de viva voz?

FLORSILVESTRE: Puede que le entrara el canguelo.

SEGURA: O que viera que estabas enamorada de tu marido.

AMAPOLA: Estoy hecha un lío. DamaSolitaria, has estado muy callada. ¿Qué piensas?

DAMASOLITARIA: Bueno, nadie sabe tan bien como yo lo que es sentirse sola, y ha habido momentos en los que he pensado que haría cualquier cosa por encontrar el amor, pero Segura ha puesto las cosas en perspectiva. Sabiendo el daño que le han hecho, yo no buscaría mi felicidad a costa de otros. Seguiría adelante con normalidad, como si no hubiese sucedido nada.

FLORSILVESTRE: Las tres sois increíbles. Aprended a vivir un poco. Haced a los demás lo que los demás os han hecho. A todas os ha fastidiado alguien.

AMAPOLA: Sí, es verdad, pero por más que me disguste Bethany, nunca ha hecho nada para hacerme daño.

FLORSILVESTRE: Aparte de casarse con Alex.

AMAPOLA: Alex no es mío.

FLORSILVESTRE: Pero podría serlo.

AMAPOLA: Las personas no pertenecen a nadie, pero en cuanto a si ahora puedo estar con él o no, la respuesta es no. Ahora no. Quizás en otro momento. CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 306 -



PADREMIGUEL se ha conectado.

FLORSILVESTRE: Vaya, no me diga que se está divorciando, Padre.

SEGURA: No seas tonta. ¡Un poco de respeto! Está aquí para la ceremonia.

FLORSILVESTRE: Ya lo sé. Sólo intentaba animar un poco el ambiente.

PADREMIGUEL: ¿Ya han llegado los novios?

SEGURA: No, pero la costumbre quiere que la novia llegue tarde.

PADREMIGUEL: Bien, ¿y el novio?



SOLTEROSAM se ha conectado.

FLORSILVESTRE: Aquí está. Hola, SolteroSam. Me parece que ésta es la primera vez en que tanto el novio como la novia van a tener que cambiar de nombre.

SOLTEROSAM: Hola a todos.

AMAPOLA: ¿Y la novia?

SOLTEROSAM: Está con su portátil, justo a mi lado. Tiene problemas con su contraseña.

SEGURA: Condenada al fracaso desde el principio.



DIVORCIADA_I se ha conectado.

FLORSILVESTRE: ¡Vaya! ¡Aquí llega la novia, vestida de... ?

SOLTEROSAM: Negro.

FLORSILVESTRE: Qué encantadora.

AMAPOLA: Hace bien en ir de negro.

DIVORCIADA_I: ¿Qué le pasa hoy a Doña Desdichas?

DAMASOLITARIA: Encontró una carta de Alex escrita hace doce años en la que le declaraba su amor y no sabe qué hacer.

DIVORCIADA_I: Si quieres mi consejo, olvídalo, está casado. Y ahora centrémonos en mí para variar.



PASODEÉL se ha conectado.

PADREMIGUEL: Bien, comencemos. Hoy nos hemos reunido aquí on-line para presenciar la boda de SolteroSam (a partir de ahora «Sam») y Divorciada_I (a partir de ahora Casada_I).

PASODEÉL: ¿¿QUÉ?? ¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO AQUÍ? ¿¿ESTO ES UNA CEREMONIA DE MATRIMONIO EN UN SALÓN DE CHARLA PARA DIVORCIADOS??

FLORSILVESTRE: Uy, me parece que se ha colado alguien. Perdona, ¿puedes enseñarnos tu invitación, por favor?

DIVORCIADA_I: Ja, ja.

PASODEÉL: ¿OS PARECE DIVERTIDO? ENCUENTRO ESPANTOSO QUE VENGÁIS AQUÍ A FASTIDIAR A QUIENES TIENEN PROBLEMAS DE VERDAD.

AMAPOLA: Nuestros problemas son tan graves como los de cualquiera. ¿Por qué no DEJAS DE GRITAR?

DAMASOLITARIA: Verás, PasoDeÉl, resulta que SolteroSam y Divorciada_I se conocieron aquí. CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 307 -

PASODEÉL: ¡ESTO ES EL COLMO!

AMAPOLA: ¡Chitón!

PASODEÉL: Perdón. ¿Os importa que me quede a mirar?

DIVORCIADA_I: En absoluto, toma asiento. Y procura no pisarme la cola.

FLORSILVESTRE: Ja, ja.

PADREMIGUEL: Bueno, prosigamos con los esponsales. No quisiera llegar tarde a misa de dos. Ante todo debo preguntar si alguno de los aquí presentes sabe de alguna razón por la que esta pareja no deba contraer matrimonio.

DAMASOLITARIA: Sí.

SEGURA: Yo tengo más de una razón.

AMAPOLA: Desde luego.

PASODEÉL: ¡NO LO HAGÁIS!

PADREMIGUEL: Bueno, me temo que esto me ha puesto en una situación bastante peliaguda.

DIVORCIADA_I: Padre, estamos en un salón de charla de divorciados: es lógico que se opongan al matrimonio. ¿Podemos continuar?

PADREMIGUEL: Desde luego. Sam, ¿tomas a Penélope como tu legítima esposa?

SOLTEROSAM: Sí.

PADREMIGUEL: Y tú, Penélope, ¿tomas a Sam como tu legítimo esposo?

DIVORCIADA_I: Sí (y sí, me llamo Penélope).

PADREMIGUEL: Ambos me habéis mandado vuestros juramentos por e-mail, así que por el poder que me ha sido otorgado on-line, os declaro marido y mujer. Puedes besar a la novia. Y ahora, sí los testigos pulsan el icono que aparece a la derecha de la pantalla, encontrarán un formulario que deben rellenar con sus datos y enviarme por e-mail. Ahora me voy. Felicidades de nuevo.



PADREMIGUEL se ha desconectado.

FLORSILVESTRE: ¡Enhorabuena, Sam y Penélope!

DIVORCIADA_I: Gracias por haber venido, chicas.

PASODEÉL: Colgadas.



PASODEÉL se ha desconectado.

FLORSILVESTRE: Ah, llámame Jane. Bueno, tortolitos, me voy. Disfrutad de la luna de miel. Espero no volver a veros nunca más por aquí. DamaSolitaria, suerte con tu cita. Segura, disfruta del principio del resto de tu vida y, Amapola, o debería llamarte Rosie Dunne, ¿qué vas a hacer?

RUBY: ¿Qué quieres decir con eso de que te vas a vivir a Galway?

ROSIE: Exactamente eso. Voy a dejar este horrible piso de Dublín de una vez por todas y me largo a Connemara.

RUBY: Pero ¿por qué?

ROSIE: Ruby, no tengo nada en Dublín. Aparte de ti, por supuesto. He tenido una CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 308 -



retahíla de trabajos poco gratificantes, mi familia se ha marchado, me han partido el corazón dos veces, estoy sin blanca y sin hombre. No veo ningún motivo para quedarme.

RUBY: Bueno, perdóname si soy una aguafiestas, pero tampoco tienes ni familia ni hombre en Galway, y tampoco trabajo.

ROSIE: Puede que no tenga nada de eso, pero tengo una casa.

RUBY: ¿Has perdido el juicio, Rosie?

ROSIE: ¡Seguramente! Pero piénsalo bien. Tengo una casa grande y moderna con cuatro dormitorios justo en la costa de Connemara.

RUBY: ¡Precisamente! ¿Qué vas a hacer sola en una casa de cuatro dormitorios colgada encima de los acantilados de Connemara?

ROSIE: ¡Estás a punto de adivinarlo!

RUBY: Bueno, he pensado que quizá pretendías suicidarte, pero espero equivocarme.

ROSIE: ¡No, tonta! ¡Voy a abrir una pensión! Ya sé que siempre he dicho que odio las pensiones, pero mi plan consiste en convertir la casa en mi minihotel. ¡Y yo seré la dueña y directora!

RUBY: Caramba.

ROSIE: ¿Qué te parece?

RUBY: Pues que... caramba. No se me ocurre ningún sarcasmo, la verdad. Creo que es una gran idea. ¿Estás segura de que quieres hacer esto?

ROSIE: Ruby, ¡no he estado tan segura de nada en mi vida! He hecho averiguaciones. Con la herencia de mis padres me alcanza para el seguro. He preguntado en los establecimientos de la zona y al parecer está plagada de turistas.



La región es bonita, la costa escarpada es espectacular, las ciénagas envueltas en niebla resultan misteriosas, el mar rompe en los acantilados y me encanta. Es pura naturaleza, los elementos en todo su esplendor, ¿quién no querría pasar unos días allí? ¿Quién no querría vivir allí?

RUBY: Bueno, yo no, desde luego, pero entiendo lo que dices. Creo que es una gran idea, Rosie. Felicidades, geniecillo. Espero que sea lo que sea lo que te ha hecho mudarte no te haga huir más lejos.



Rosie Dunne será su anfitriona en Casa Amapola. El edificio es una moderna residencia de cuatro dormitorios homologada por Bord Failte, la Junta de Turismo de Irlanda. Todas las habitaciones tienen cuarto de baño, calefacción central y teléfono.

Casa Amapola es una base de operaciones ideal para explorar Connemara y disfrutar del senderismo, las playas de arena, la pesca en el mar y en Lough Corrib, los lagos más extensos del país, famosos por sus truchas y salmones. A lo largo de la costa hay numerosos centros de buceo, vela y surf. El Parque Nacional de Connemara es un espacio protegido de 2.000 hectáreas, propiedad del Estado, con montes, ciénagas, pastos y una vida silvestre espectacular. Pueden verse restos de antiguos poblados prehistóricos con tumbas megalíticas de cuatro mil años de CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 309 -



antigüedad. Abundan los campos de golf con colinas rocosas y lenguas de mar que ponen a prueba la habilidad de los golfistas más consumados. A pie, a caballo o en bicicleta, explorar este territorio es una experiencia inolvidable, y el alpinismo también tiene sus adeptos.

El salón de televisión está cómodamente amueblado y dispone de chimenea, juegos de mesa y una surtida biblioteca para que los huéspedes descansen tras una jornada de actividades. El desayuno irlandés tradicional se sirve en el comedor y el invernadero, con vistas panorámicas de las montañas y el océano Atlántico.

La tarifa es de 35€ por persona y por noche.

Póngase en contacto con Rosie Dunne para efectuar su reserva.

De: Katie

Para: Mamá

Asunto: ¡Qué bien!

¡Qué bien, mamá, es fantástico! Las fotos son preciosas. Has mejorado la casa un montón. ¡Por fin eres Rosie Dunne, directora general y propietaria de Casa Amapola! La semana que viene voy a ir para echarte una mano en lo que quede por hacer, ¡y podemos ir a comprar más cosas para llenar la casona! Los abuelos estarían muy orgullosos de que le des este uso. Siempre decían que era un derroche de espacio que sólo la ocuparan dos personas.

¡Bravo, mamá! Nos vemos la semana próxima.

Querida Rosie:

Sólo quería saber si todo está en orden entre nosotros. Te he notado un poco rara por teléfono últimamente. ¿He hecho algo que te haya molestado? No se me ocurre qué he podido decir para fastidiarte, pero dímelo tú, por favor. Según parece no tengo que hacer nada de un tiempo a esta parte para molestar a las mujeres de mi vida. Basta con que la mire para que Bethany empiece una pelea. Si te he hecho lo mismo sin querer, Rosie, te ruego que me lo cuentes.

Bethany se está volviendo loca organizando la fiesta para celebrar los diez años de Theo. Ha invitado a más amigos suyos que de Theo, y Josh cada dos por tres me coge el coche sin permiso y se pasa toda la noche dando vueltas con su novia nueva. Es una chica encantadora, pero no sé qué ha visto en mi hijo, la verdad. Está loco. No sé qué hacer para que siente la cabeza y se ponga a estudiar (parezco mi padre cuando hablo con él). Tendría que empezar la universidad el próximo septiembre, pero habida cuenta de que no ha presentado ninguna solicitud de ingreso y que lo único que tiene ganas de hacer es conducir mi coche, sólo me queda pensar que se tomará un año sabático antes de seguir con su formación.

Por suerte Theo piensa que Josh está chalado. En realidad le tiene miedo. Así que esperamos que Theo sea el hijo del que podamos hablar y reconocer nuestra CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris - 310 -



paternidad. Naturalmente, lo digo en broma.

En el hospital me va bastante bien. Sigo haciendo lo de siempre, pero tengo una vida mucho más fácil ahora que Reginald Williams se ha jubilado. Puedo respirar sin tener que dar explicaciones. Trabajar con el suegro de uno es tan desaconsejable como vivir con su hija. Otra broma, por supuesto. Bueno, al menos en parte, pero no vamos a abundar.

Tengo que dejarte, pero quería estar seguro de que todo estaba en orden entre nosotros. ¡El folleto del hotelito es fantástico! Ojalá te vaya muy bien, Rosie. ¡Te mereces lo mejor!

Un beso,

Alex

De: Rosie

Para: Alex

Asunto: Perdona

Discúlpame si te parecí rara por teléfono. Estaba un poco distraída por algunas cosas de mi vida que han surgido del pasado y de las que nada sabía hasta ahora. Eso ha hecho que estuviera poco comunicativa, pero ya las he asimilado y vuelvo a estar en marcha. Estoy preparada para seguir adelante y dedicar los próximos diez años de mi vida a la búsqueda de la grandeza y la felicidad. Siempre te recibiré con los brazos abiertos.

De: Alex

Para: Rosie

Asunto: Gracias

Muchas gracias por tu generoso ofrecimiento, Rosie. Me aseguraré de tomarte la palabra cuando mi esposa no esté mirando.

De: Rosie

Para: Alex

Asunto: Flirteo

Vaya, vaya, ¿estás flirteando conmigo, Alex Stewart?

De: Alex

Para: Rosie

Asunto: Re: Flirteo

Pues verás, Rosie Dunne, me parece que sí. Ponte en contacto conmigo dentro de diez años, cuando tu búsqueda de la grandeza y la felicidad haya alcanzado su cima. CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris